viernes, 25 de septiembre de 2026

Hasta siempre, mi querida familia de Más que un Aula

    Queridas familias, alumnos y compañeros:

    Hoy os escribo con una mezcla de alegría y nostalgia, ya que después de 13 años trabajando en el IES La Rambla, compartiendo tantos momentos, aprendizajes, risas, retos y experiencias con vosotros, ha llegado el momento de comenzar una nueva etapa. Me voy a otro destino, pero me llevo conmigo una parte muy especial de estos años: las personas, los momentos vividos y todos esos pequeños recuerdos que hacen que un instituto sea mucho más que un lugar de trabajo. 

   Por eso, quiero daros las gracias a todos: empezando por mis compañeros por vuestro apoyo, complicidad y cariño diario, a las familias por vuestra confianza y por caminar de la mano conmigo en este proceso, y por supuesto a mis alumnos, que han sido el motor de mi trabajo, de quienes he aprendido muchísimo y a los que llevo grabados en el corazón.

    Me llevo el recuerdo de Antoñi, nuestra veterana, con sus valores, su compañerismo sin límites dentro y fuera del aula, su superación constante y ese cariño con el que nos une a todos; de Rafa, que siendo el alma de nuestras fiestas nos contagia su curiosidad y nos alegra siempre el día con sus ocurrencias; de Ana María, que al igual que Antoñi es todo entrega y nos mima tanto con sus preciosas palabras, cartas y dibujos; de Pablo, por su incansable trabajo y por llevar el amor por bandera, recordándonos tantas veces al día lo mucho que nos quiere; de Samuel, por trabajar tan bien y por esa sonrisa tan bonita con la que nos gana a todos al instante; de Ainara, tan trabajadora y cariñosa, de quien echaré tanto de menos sus abrazos de buenos días cada mañana; y de José Antonio, el último en unirse a esta gran familia y que ha venido a sumar su luz al grupo. A todos vosotros os pido que os mantengáis unidos, fuertes y felices, que sigáis trabajando así de bien y que confiéis siempre en vosotros mismos porque sois personas maravillosas, os quiero muchísimo y siempre estaréis en mí.   

  Me llevo una inmensa gratitud por el camino recorrido y, en especial, por nuestra maravillosa aula. Entre todos, paso a paso, le fuimos dando forma hasta convertirla en un espacio único y en todo un referente. Me da mucha tranquilidad saber que se queda en vuestras manos, porque sé que la seguiréis cuidando y dando vida con el mismo cariño que le hemos puesto siempre.

   Gracias a quienes estáis y a quienes, aunque ya no estéis allí, seguís formando parte de mis recuerdos, siempre tendréis un lugar muy especial en mi corazón.